Análisis de The Falconeer

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Como si fuésemos Tom Cruise interpretando a Maverick en Top Gun, surcamos los cielos en The Falconeer, un juego low poly de combates aéreos en un increíble mundo abierto. Distribuido por la empresa Wired Productions y desarrollado únicamente por Tomas Sala, quien es conocido por ser uno de los creadores de los mejores mods de The Elder Scrolls: Skyrim (Moonpath to Elsweyr). The Falconeer se convirtió en uno de los lanzamientos más esperados de la Next Gen siendo el primero para la consola XBOX Serie X. Para realizar este análisis se utilizó la versión de PC 1.0.0.6, que nos ofrece la posibilidad de jugarlo tanto en 60 como 120 hz.

«Sobre las alas de un halcón somos libres de las aguas que nos atrapan»

The Falconeer se desarrolla en el mundo de Gran Ursee, donde predominan los mares y océanos, divido por 5 facciones que se encuentran en guerra: los Mancers, los Freebooters, el Imperium, los Civiles y los Piratas. Nuestra misión será devolver la paz en el Gran Ursee montando un halcón de proporciones dracónicas. La historia, es quizás, uno de los puntos más débiles del juego, ya que no logra profundizar lo suficiente como para atraparnos.
The Falconeer se encuentra dividido por capítulos, y al comenzar el juego, se nos presenta la opción de jugar en forma indistinta cualquiera de los primeros cuatro. Aunque da la impresión de ser historias independientes, hay cierta correlatividad entre los mismos, además que el orden propuesto concuerda con los niveles recomendados para jugar cada uno de ellos. En cada capítulo, conoceremos más sobre estas facciones, y realizaremos misiones principales y secundarias.

 

La variedad de las misiones es escasa, abarcan desde el clásico modo de viajar de la zona A a la B y volver, pasando por algún combate intermedio a escoltar alguna embarcación aliada. Aunque resulta interesante que, si debemos transportar algo, este objeto es llevado en las garras del halcón y puede perderse en el camino al ser atacados. Algunas misiones secundarias son carreras cortas, que ponen a prueba nuestra destreza atravesando una serie de checkpoints a la mayor velocidad posible. Dicho esto, superado el segundo capítulo el juego se puede tornar un tanto repetitivodado que prácticamente habremos visto todo lo que nos espera. 

«Pisaré el freno, el pasará el volando» – Maverick

En cuanto a su jugabilidad Tomas Sala nos propone todo un reto en The Falconeer, siendo bastante complicada en un principio, aunque luego de un par de horas uno se acostumbra a los controles y los movimientos un tanto frenéticos y acrobáticos de nuestra “aeroave”. Aconsejo jugarlo con un mando de Xbox o similar, ya que el juego se encuentra perfectamente optimizado para estos, resultando un poco frustrante con teclado y ratón.
Cada capítulo se desarrolla con un halcón diferente, pero no es posible cambiarlo a gusto, aunque si podemos seleccionar el jinete que lo va a montar. Hay algunas opciones para personalizar a nuestro halcón con las recompensas que se nos otorguen en las misiones principales o secundarias. Los mutágenos nos aportan agilidad, resistencia y regeneración de su vitalidad, y son relativamente económicos. También podemos modificar nuestra arma, sin embargo, los costos de las mismas son demasiado elevados, y no se acceden realizando solo las misiones principales del juego.

 

A nivel artístico, los escenarios presentan una paleta de colores armoniosa y muy agradable a la vista. Un detalle que resalta, es que el cielo no es estático, si no que va cambiando a lo largo de nuestra aventura, por lo que no jugaremos dos veces en un ambiente igual. En The Falconeer, el sol es protagonista, destacándose atardeceres realmente exquisitos. Afortunadamente, es posible capturar estas imágenes con un completo modo fotografía, en el que además de tener opciones zoom y ángulos, podemos modificar la posición del sol al momento de la toma.  Además, incorpora elementos meteorológicos, como tormentas eléctricas y corrientes de aire, con increíbles efectos especiales.

Conclusión

En conclusión, The Falconeer es un juego de exploración y combates aéreos al estilo Dogfight siendo una propuesta llamativa por la cual Tomas Sala aposto fuertemente, con un increíble apartado gráfico y una jugabilidad interesante. Sin embargo, a pesar de que cuenta con gran potencial, se queda a mitad de camino debido a que las misiones son bastante repetitivas y carece de una historia sólida en un mundo bastante desolado. 

Podés adquirirlo en: Steam

7.0

Nota

Puntuación general

Historia
6.0
Jugabilidad
7.0
Gráficos
8.0
Música / Sonido
8.0
Innovación
7.0
Lo Mejor
  • Historia interesante
  • Soporte para monitores de 120 Hz
  • Visualmente atractivo
Lo Peor
  • Misiones muy repetitivas
  • Controles imprecisos
Autor

Ricardo Giuliano Garcia

Mi primer acercamiento con los videojuegos fue allá por los años 90 con la consola Family Game (NES) y sus juegos de 8 bits. Pero no fue sino hasta conocer Baldur´s Gate que los videojuegos tomaron protagonismo en mi vida, siendo el rol mi género preferido.