Análisis de Frozenheim – Duelo en el frío norte

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Desde las tierras heladas del norte traemos Frozenheim. Nos encontramos ante un juego en Early Access de estrategia que mezcla en su seno aspectos de City Builder, RTS (Real Time Strategy) y la cultura vikinga entre otros. Es un juego desarrollado por el estudio indie de Paranoid Interactive y editado por Hyperstrange. 

Es el primer juego de esta desarrolladora, sin embargo, Hyperstrange es conocida por también ser desarrolladora de juegos como Elderborn o Crossbow (parecidos en parte a Doom o Painkiller).

En la piel del Jarl

Frozenheim nos pone en la piel de un Jarl vikingo (para que nos entendamos, un jefe de un clan). Un líder que debe huir con su clan precipitadamente de sus tierras natales. Una vez en esas tierras deberá reconstruir su asentamiento mediante los recursos de alrededor, mantener a su gente, explorar, luchar contra bandidos, animales, otros clanes e incluso el tiempo.

La buena vida del vikingo

El juego de momento ofrece pocos modos a la hora de jugar: tenemos una campaña de dos misiones (una es tutorial), una escaramuza y “partida nueva” que se diferencia poco de la escaramuza. Hay multijugador.

Una vez en situación, el juego nos lleva a un paisaje con toques de naturalidad y realismo en 3D para levantar nuestro poblado. Para ello desde un edificio principal debemos recolectar recursos básicos como: trabajadores, madera, piedra hierro etc., mientras levantamos los edificios adecuados para ello.

Frozenheim – La casa del Jarl, vital para nuestro asentamiento

El sistema económico tiene cierta complejidad, ya que en la mayoría de edificios debemos asignar trabajadores para que se ocupen de tareas diversas. Al igual que otros juegos de la talla de Spellforce o Faraón, podemos observar dichas tareas mientras se ejecutan. También necesitaremos trabajadores para mover dichos recursos entre los edificios de producción y los de almacenamiento.

Consejos para Jarls torpes

Para conseguir esos trabajadores debemos levantar casas, donde vivirán, donde proporcionarán no sólo trabajadores, sino futuros guerreros, batidores. Sin embargo, no será gratis, nuestros pobladores tendrán una serie de necesidades que cumplir, sobre todo para que poco a poco la población crezca.

A pesar de esto de momento los habitantes no tienen un sistema donde se vean descontentos, se rebelen o vean reducido su rendimiento a causa de su estado anímico o de no haber cumplido con sus exigencias.

De no cumplirlas simplemente se producirá un estancamiento o un retroceso en cuanto al número o la natalidad, lo cual se puede producir incluso por el clima.

Hay edificios de varios tipos: de recolección (cabaña de pesca), otros orientados a la defensa , a la guerra (campo de entrenamiento), a la investigación y mejoras (forja o la sala de los ancianos).

En general durante la partida se empieza con un espacio pequeño para levantar nuestra base, lo que exige cierto cuidado a la hora de construir y colocar.

Frozenheim – Menú de investigación a través del edificio “Sala de Ancianos”

El juego como buen RTS posee un sistema de clima, con varias estaciones, que pueden incidir no sólo en el paisaje, dejándonos estampas maravillosas como el invierno, sino afectando a determinados edificios o a nuestros vecinos.

Frozenheim – Aspecto de una asentamiento durante la partida

Igualmente, Frozenheim dispone de distintas velocidades, según nuestra preferencia, e incluso parara el propio tiempo del juego para tomar decisiones o admirar lo que vemos

Una vez que tenemos casa, comida y bebida… ¿Qué hacemos?

Ya que somos feroces vikingos debemos repartir buenos hachazos, como mandan los cánones. También explorar, incendiar y saquear. El aspecto militar por tanto es importante, mediante un edificio de reclutamiento y la población disponible, prepararemos nuestro ejército. Ahora mismo hay pocas unidades, en general diferenciadas. Unas ofensivas y de melé, alguna de exploración, barcos, hay fuego amigo, por si se nos ocurre usar arqueros.

Frozenheim – Algunas unidades (hacheros y batidores)

Unas tropas que podemos usar no sólo para acabar con bandidos o quemar la base enemiga, sino para explorar el bello paisaje.  Las unidades tienen sus propias habilidades, su “actitud”. Gracias a ciertos toques de realismo presentes en otros juegos como Ancestors Legacy nuestros muchachos se pueden ocultar dependiendo del tipo de vegetación, para preparar emboscadas u ocultarse. Dichos guerreros pueden adquirir experiencia y subir un nivel, aumentando una o varias estadísticas.

Frozenheim – A la aventura

También podemos encontrar recursos abandonados, piedras rúnicas que podemos saquear /obtener para ganar recursos directamente sin transportarlos, o la bendición de algún que otro Aesir o Vanir (dios).

Por favor, sean pacientes con Baby Frozen

El juego por otra parte está en Early Access, por supuesto tiene algunos fallos y cosas que deben arreglar: bugs en el sonido.

Se puede ver el recorrido de las unidades cuando se les ordena ir a un lugar, pero el pathfinding tiende a juntar a las unidades a paredes de piedra y otros obstáculos donde la unidad se puede quedar de alguna manera atascada momentáneamente.

En otras ocasiones tenemos varias unidades seleccionadas, se les ordena marcha, pero una parte no obedece a la primera, ni a la segunda, en otras ocasiones la unidad se “divide”, de 5 modelos, 2 avanzan, otros no.

Una vez entramos en batalla directa, vemos como algunas veces todos los modelos de unas unidades van directamente a por un modelo enemigo, obviando al resto de momento. Las batallas cuentan con alguna que otra animación, por ejemplo, un hachero al eliminar un enemigo. Los edificios al colocarlos quedan suspendidos por encima del suelo o se hunden, a veces entorpeciendo su labor.

Magnífico, pero…resulta que soy de admirar paisajes

No hay problema alguno, como decíamos antes, la acción se desarrolla en un terreno natural en 3D, donde nos podemos deleitar con el movimiento de los árboles por el viento, la caída de la nieve, las sombras de edificios, de árboles, de la nieve, los caminos que dejan los trabajadores y luchadores a su paso incluso jugando con la cámara.

La música acompaña al paisaje a pesar de ser repetitiva, lo mismo que los sonidos de los edificios y unidades, aunque en este último hay poca variedad.

Frozenheim – El bello y frío invierno

Considero que este juego se ha ganado un pulgar arriba, la idea es bastante buena, ya que al jugador se le ofrece la oportunidad de recrear su propia cultura vikinga. Los desarrolladores van por el camino correcto .

El paisaje es precioso (incluso en el gélido invierno), las mecánicas y otros aspectos del juego son interesantes e incluso desafiantes en algunos puntos. Sin embargo, aún necesitará tiempo para pulir algunos fallos que tiene, así como introducir más contenido. Contenido necesario para el juego, porque a día de hoy es un simple casual, tiene poca rejugabilidad y pocas horas de entretenimiento y diversión.

Si te gusto este análisis , te recomiendo visitar Spellforce 3: Fallen God

7.1

Nota

Puntuación general

Historia
5.0
Jugabilidad
8.0
Gráficos
8.0
Música
7.0
Diversión
7.0
Complejidad
8.0
Lo mejor
  • Fiel a la Cultura Vikinga .
  • City Builder con toques de realismo .
  • Posibilidad de explorar un bello paisaje en 3D .
  • Mecánicas complejas, realistas y divertidas.
  • Buen tutorial .
  • Interfaz intuitiva.
  • Multijugador.
Lo peor
  • Varios bugs y fallos que entorpecen el gameplay.
  • Poco contenido al estar en EA.
  • Pocos modos de juego y con demasiadas similitudes entre ellos.
Autor

Bishamon

Profesor de Historia, futuro especialista de Mitología e Historia Militar. Técnico de Archivos. Apasionado de los libros. La estrategia como mayor interés dentro de esa maravillosa pasión que son los videojuegos.