Going Under

Bienvenido a Neo-Cascadia

En los últimos años el género roguelike ha sido explorado en multitud de títulos independientes, pocos juegos han logrado darle un toque tan único y original como lo ha hecho el equipo de Aggro Crab con Going Under, un divertido roguelike que ha sabido innovar el gameplay del ya más que conocido género.

Controlaremos a Jackie, la nueva pasante de Fizzle, una empresa encargada de fabricar las bebidas carbonatadas y que es subsidiaria de Cubicle’s, una empresa de envíos mediante drones. Lo que no nos contaron en la entrevista era que nuestro trabajo sería acabar con los monstruos que se encuentran debajo de la instalación, algo que es mucho mejor comparado con el papeleo.


Como una buena gaseosa 

Si tuviera que definir a Going Under con una sola palabra sería refrescante. A diferencia de la mayoría de roguelikes donde nuestro personaje es algún tipo de guerrero, aquí somos solo una pasante, a consecuencia de esto, lucharemos con cualquier cosa que encontremos en las instalaciones subterráneas.

El sistema de combate es bastante simple, contamos con un ataque cuerpo a cuerpo que también puede ser cargado para infligir más daño y otro con el que lanzaremos el arma a nuestro oponente. Sillas, cafeteras, espadas, lanzas, grapadoras, computadoras, lápices, puedes luchar con literalmente cualquier cosa que encuentres por tu camino. El combate se vuelve dinámico puesto que estas armas se gastan y se rompen, por lo cual debes estar constantemente atento al entorno para escoger tu estrategia y la siguiente arma que emplearás.

Además de las armas, también podemos rodar en el piso para esquivar ataques. A su vez, contaremos con habilidades especiales que podremos utilizar con nuestro móvil o bebiendo alguna gaseosa. Dichas habilidades duran solo unos segundos, pero pueden cambiar significativamente el resultado de un combate. 

 

Bajando por la mazmorra

El juego cuenta con dos zonas principales: las oficinas y las mazmorras. En las oficinas podremos comprar mejoras y hablar con nuestros compañeros, estos últimos cuentan con la capacidad de ser nuestros tutores, realizando misiones secundarias, podremos subir de nivel al tutor y cada uno de ellos nos otorga habilidades especiales que serán de ayuda dentro de la mazmorra.


Going Under cuenta con tres mazmorras, cada una con su jefe, armas y enemigos únicos. Cada mazmorra cuenta con tres pisos normales y un último donde se encuentra el jefe. Cada piso tiene las habitaciones comunes con enemigos, la tienda y otras donde podremos combatir contra una oleada de enemigos por una recompensa.

 

Vivimos en una sociedad

Going Under se desarrolla en un mundo futurista y no temé hacer bromas sobre la tecnología y como cada vez toma más importancia en nuestras vidas. La parodia que hace de empresas de envíos como Amazon y aplicaciones como Tinder e Instagram son fácilmente reconocibles. Digamos que es algo así como Black Mirror colorido.

Dejando de lado la parodia al monopolio capitalista de las grandes industrias, el aspecto visual del juego es tal cual, como una propaganda de Fanta, con colores muy saturados y personajes con aspecto caricaturesco. A pesar de verse como tal, los personajes son interesantes y tienen diálogos que seguramente te sacarán alguna sonrisa.

La historia es meramente cómica, centrándose más en hacer reír que en darle una profundidad verdadera, sorprendentemente, hace esto muy bien y ayuda a dar sentido al mundo que nos plantea y a sus personajes.