Spirit of the North


A medida que pasan los años los videojuegos indies se están convirtiendo en un referente de este sector, creándose grandes obras de arte y construyendo historias que impactan tan sólo con saber el pequeño estudio que hay detrás. Esto mismo nos ha ocurrido con Spirit of the North, un breve, pero a la vez gran videojuego desarrollado por Infuse Studio, una compañía con tan solo dos desarrolladores y que han puesto todo su empeño para que su trabajo pueda salir a la luz y podamos disfrutarlo.


Estamos ante una aventura de exploración, plataforma en 3D y puzle en tercera persona y para solo un jugador, donde nos permitirán ponernos en la piel de un zorro rojo común cuya historia se entrelaza con el guardián de la aurora boreal, y que estará representado a través de un zorro con espíritu femenino. Nos embarcaremos en un viaje por los parajes de Islandia, rodeados de misterios, y basado en la mitología escandinava y en varias piezas del folklore nórdico. Podremos adentrarnos en unas tierras en ruinas, abandonadas y donde la sociedad desapareció hace tiempo, viajaremos por las montañas y bajo los cielos teñidos de rojo, ayudándonos de esta manera a conocer más a nuestro compañero y el significado de una antigua civilización perdida.


Es un juego único en muchos sentidos, pero principalmente en el sentido de que carece intencionadamente de diálogos, narración y mapa orientativo, creando de esta manera una mayor atención a todo nuestro entorno, fijándonos bien en nuestro camino e interpretando las diversas simbologías que aparecen y que pueden llegar a ser confusas. Esta historia tan silenciosa y compuesta por ocho capítulos, provoca que sea simbólica y a la vez complicada a la hora de contarte la historia, pero finalmente consigue jugar con nuestros sentimientos y podremos llegar a tener emociones encontradas.

 
Adentrándonos en el apartado de su jugabilidad, Spirit of the North se podría llegar a considerar un videojuego de casi mundo abierto, donde podemos ir de un lado a otro dentro del escenario y perfectamente perdernos, pero llega un punto que ese escenario se termina, por lo tanto no deja de estar centrado en un camino lineal para poder avanzar en nuestra historia. Dentro de nuestra exploración y repetidas pérdidas en nuestro viaje para encontrar una salida o resolver un puzle, no nos encontraremos con ningún animal o persona para poder interactuar, estamos solos junto con nuestro compañero, y créeme que no hace falta, porque el paisaje, las cascadas, los lagos y todo lo que nos rodea, será suficiente para entrar en paz con nosotros mismos.


En este videojuego nos mostrarán unas mecánicas bastante básicas que se basaran en continuos saltos de nuestro personaje, usar algunas habilidades que iremos desbloqueando a lo largo de la historia y el intercambio temporal con nuestro compañero, pero poco más. Se pueden apreciar algunos problemas técnicos con el control, especialmente con los saltos, son algo inestables y ayudaría el que hubiese habido más animaciones o al menos permitirnos movernos con mayor precisión entre plataformas.

Al igual que no coincidiremos ni encontraremos a nadie, al contrario sí que tendremos objetos coleccionables, algunos bastante visibles a primera vista y otros tan escondidos que podremos llegar a pensar que ya no hay nada más en el capítulo, pero no, investiga porque hasta la esquina más lejana o la piedra más pequeña puede esconder algo. Antes de hablar de los objetos coleccionables quiero mencionar la rosa espíritu, una flor que tendremos que ir recolectando cada vez que queramos usar la energía que nos proporciona nuestro compañero y que es totalmente necesaria para usar algunas habilidades y resolver puzles.


Los objetos coleccionables son algunos murales que aparentemente estarán vacíos, piedras de pie que tendremos que iluminar y también los espíritus chamanes. Estos últimos serán los que mayormente busquemos, ya que son un total de 28 distribuidos por todos los capítulos y que se nos irá marcando como elemento ya encontrado y también nos indicará cuales nos falta, para ello tendremos que buscar y requetebuscar un bastón y llevárselo a unos cadáveres escondidos que se corresponde con unos chamanes.



Como ya comentábamos anteriormente, en esta historia no nos explicarán nada, por lo que nos tendremos que guiar por nuestros instintos, pero a pesar de tener un contenido muy básico sin combate, ni enemigos, ni misiones secundarias, si estarán presente los puzles. No son demasiado difíciles de resolver, aunque en algún momento puede que sean algo desafiantes, podremos encontrar barreras que bloquean nuestro camino en forma de puertas de piedra, espinas y rocas, por lo tanto tendremos que encontrar una manera de superar estas barreras y continuar nuestro viaje. La mayoría se pueden resolver simplemente explorando nuestro entorno, encontrando de esta manera tablas de piedra para activar, áreas inaccesibles que tendremos que usar alguna habilidad para poder acceder y plataformas que actuarán como interruptores.


En el apartado visual tiene unos gráficos, que desde mi punto de vista, son impresionantes y muy bonitos, especialmente los efectos de iluminación, el fondo paisajístico haciendo referencia a Islandia y todos los detalles que nos presenta en cada escenario diferente. Utilizan colores muy vivos, un azul intenso para las zonas heladas, un color muy rojo para el cielo o el verde de las praderas. Al igual que comentaba anteriormente que en las mecánicas nuestro zorro le faltaba algunas animaciones, también digo que en otros aspectos tiene unas animaciones muy profesionales y agradables, como son cuando se siente cansado de correr, sacudiendo su pelaje cuando sale del agua, cuando se acurruca mientras descansa, el camino que dejan sus patas conforme circula dentro de la nieve, entre otras muchas más. 


 
También hacer referencia a una serie de skins que podremos ir consiguiendo conforme nos vamos pasando la historia. Estos son permitirán cambiar de aspecto a nuestro zorro, algo que es simplemente visual y que ayuda a poder jugar con el tono de colores y tener un zorro más personalizado y a nuestro gusto.

 
Y por último, la banda sonora, este videojuego sin su banda sonora no transmitiría absolutamente nada, no sería el mismo juego y le faltaría ese toque que le hace ser tan especial. Continuamente se irá reproduciendo una melodía orquestal pacífica, centrada en música de piano, que estará presente durante todo el juego y que no cambiará mucho, sin embargo, nunca parece ser repetitiva o aburrida, ya que es un arreglo admirable para escuchar, y aconsejaría subir el volumen y disfrutarla en condiciones.


Como conclusión, es una historia de la que no necesitamos mucho más, unos paisajes impresionantes, una banda sonora que acompaña en todo momento y una historia misteriosa que conseguirá que nos sumerjamos en cada rincón y disfrutemos de cada detalle. En la introducción hacía referencia a Spirit of the North como una obra de arte, y así es, leyéndome tantas críticas variadas y viendo su escasa nota en algunos portales, no puedo estar más orgullosa de saber que este videojuego se ha convertido en uno de mis favoritos. Como muchos otros videojuegos, este no es el único donde controlamos a un zorro y donde este es el protagonista, pero ¿Por qué comparar? Cada uno tiene su historia, su desarrollo y un gran trabajo detrás el cual tenemos que valorar de manera independiente. Aun así, entenderé perfectamente que aunque muestra acertijos decentes y una atmósfera muy relajante, puedas sentirte decepcionado no entendiendo la historia y la dificultad ocasional para investigar y usar objetos, es por ello que te recomiendo que lo pruebes y saques tus propias conclusiones. En definitiva, este videojuego sienta como un chocolate caliente en un día frío.


Valoraciones

Valoración final

Nos ponemos en la piel de un zorro común acompañado de un espíritu cuya historia estará repleta de misterio y puzles, rodeados de escenarios islandeses y basados en la mitología escandinava.

9Sobresaliente!

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