Naught

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Análisis de un juego de plataformas un tanto particular.

7.0

Nota

Puntuación general

Jugabilidad
7.0
Gráficos
6.0
Música y Sonido
8.0
Diversión y duración
7.0
Lo bueno
  • Jugabilidad interesante
  • Pequeños rompecabezas
Lo malo
  • Trasfondo que aparece al final
  • Tiene una dificultad moderada/baja

Introducción:

Naught se presenta con una pequeña y dramática historia, en el que una joven pierde a su gato y lo entierra a la vera de un árbol, lejos de acabar ahí la vida del gato, el árbol le propone ayuda a su espíritu ofreciéndole aquello que más anhele, si consigue completar su misión con éxito. Enfrentarnos a la oscuridad y recuperar los fragmentos de luz que han sido desperdigados en pequeños diamantes…

Una vez más luz y oscuridad forman parte de una trama, que se correlaciona a su vez con la vida y la muerte.

Jugando al vuelo:

Nos encontramos con un plataformas un tanto atípico en el que haremos uso de la rotación y la gravedad para caer y esquivar los peligros, aunque también podemos saltar o dar un giro de 180º que nos ayudará a superar con más facilidad algunos obstáculos u enemigos.

Además algunos niveles se presentaran como pequeños puzles del tipo “busca la salida” convirtiendo a nuestro gato en una bola rodante, este tipo de fases han sido de las más divertidas para mi.
Tendremos también unos pocos niveles donde la “caída libre” será un suplicio ya que estarán llenos de pinchos y no tendremos apenas descanso, aunque los niveles son en su mayoría bastante cortos.
Lo que si notaremos es ya llegando al final, que tras un comienzo en que los niveles son algo sencillos y van incrementando su dificultad, esta luego desciende y se queda en algo más intermedio.

Para mantener nuestros diamantes y continuar en el ultimo checkpoint tendremos que mantener el ojo en el número de semillas recolectadas, ya que disminuirán de 5 en 5 cada vez que caigamos derrotados, algo que en algunos niveles supone un extra de dificultad que nos obligará a pasarnos de un tirón el nivel por no tener semillas.

El concepto de luz y oscuridad:

El juego usa bien el contraste del blanco y negro, con los tonos grisáceos del fondo y algunos colores, también en contraste de naranja y azul, para remarcar el peligro, los enemigos y las semillas de luz.

El diseño de los niveles está muy bien, todo muy relacionado a lo que hay bajo las profundidades de la tierra, bichos y raíces principalmente y que nos recuerda en algún momento a los hormigueros.

Un concepto bastante simple pero singularmente vistoso.

Melodías beat’up:

Mayormente tiene un estilo de música bastante particular, parece una mezcla entre techno, psicodélica y oscura, bastante a tono con el juego y con los efectos de sonido, aunque en algunas fases (sobre todo la del final al menos para mi) puede llegar a desconcentrarnos y agobiarnos. Otras de las melodías nos recuerdan a una época un tanto más clásica pero igualmente oscura.

No es una banda sonora que escucharías fuera del juego, pero sin duda combina perfectamente con la temática.

Ser un minino nos divierte:

El juego no es que presente excesivos desafíos y las fases son realmente cortas, apenas hay tiempos de carga, así que todo el tiempo invertido en el juego es para las fases y las veces que las repitamos. Siendo prudentes es un juego de unas 3 horas en una primera vuelta, que tras completarlo, si queremos sacar todos los logros y cambiar el contraste de juego, podemos rejugar las fases para completar el “contrarreloj“, que es posible que nos duré algo menos, conociendo ya las fases.
Es bastante entretenido y el concepto me ha gustado, con una historia sencilla como trasfondo y que iremos desbloqueando conforme vayamos reuniendo los diamantes de luz.

Valoración final

Un interesante plataformas, con pequeños puzles y desafíos cortos pero intensos, que nos entretendrá durante unas cuantas horas y al que podemos dedicarle pequeños minutos de nuestro tiempo, si no se puede jugar continuamente. Casual, sencillo y directo.

Autor

Yclan

Iniciado en los videojuegos a los 4 años de edad con la recreativa de Ninja Gaiden y los pinballs, no tardó en convertirse en una de mis aficiones de más envergadura, con una ingente cantidad de títulos terminados a las espaldas, pase a ser coleccionista y empecé a escribir sobre ellos con la experiencia de no pasar por alto ningún género.