Análisis Dread X Collection: The Hunt ¿Cazador o Cazado?

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Hace unas semanas, en comuesp nos armamos de valor y os dedicamos un artículo sobre el segundo volumen de la serie de videojuegos antológico de terror Dread X. Afortunadamente nadie salió herido (si no tenemos en cuenta un incidente relacionado con cierto juego de ardillas y una caja de pañales Dodot), pero parece que en esta redacción aún no hemos tenido suficiente dosis de terror y por ello, hoy en Comunidad en Español, os traemos el análisis del nuevo título no numérico de la saga Dread X: The Hunt.

Novedades

Si bien la fórmula antológica ya descrita en el anterior artículo se mantiene en gran medida en este título, para esta ocasión ha sido un colaborador de anteriores Dread X, David Szymanski (creador del interesante Dusk), la principal figura involucrada junto  en esta entrega como productor, creador y consultor en los juegos junto al equipo de Dread XP habitual en la saga. Esto se traduce en que absolutamente todos los títulos de esta entrega presentarán su propia visión de lo que es un shooter (el punto fuerte de szymanski), y también significa que para esta ocasión contarán con desarrolladores de lo más interesantes como Mr.Pink (Golden Light) o Akuma KIRA (Lost in Vivo) entre otros…

¿Será una misteriosa referencia a Silent Hill 4: The Room?

De obligada mención son los nuevos cambios respecto a anteriores entregas:

  • Tendremos disponible siete títulos cuyo tiempo de desarrollo se ha duplicado de diez días a alrededor de veinte días. 
  • Todos los juegos de esta colección son de temática libre pero todos explorarán su propia visión de los Shooter.
  • Artemis, el personaje principal, será una figura controlable más interesante que en anteriores entregas.
  • El juego principal será más misterioso y completo que nunca.

Misterio en la nieve

A diferencia de anteriores volúmenes en el que controlábamos a una entidad en blanco, Artemis habla y se permite algunas reflexiones sobre su vida y situación a lo largo del juego. Seremos testigo de ello gracias a unos registros en audio que irá grabando con su dispositivo durante nuestro gélido periplo. Esto añade una ligera capa de profundidad que no había estado presente hasta el momento, intentando enganchar cierto nivel de empatía entre el jugador y Artemis sirviendo así, de paso, como guía ocasional para saber qué hacer en la base.

 

Artemis tendrá que sobrevivir ante un mal… ¿Relacionado con su pasado?

No quiere decir que sea el mayor exponente de profundidad narrativa pero es más personal de lo que ha habido en el juego principal de la saga Dread X hasta el momento. También se mantiene la inmersión a la que nos tienen acostumbrados estos títulos con una interfaz inexistente, sin contadores de munición del rifle (ya que esta es infinita) o salud y ausencia de inventario que ya no sorprenden pero que puede acomodar a los jugadores por la excesiva simplificación de mecánicas.

Respecto al juego principal

Nuestro principal objetivo dentro de la base ártica será conseguir unos códigos para abrir la sala donde se guarda el experimento secreto que podría haber sido el origen de lo allí acontecido. Dichos códigos se encuentran repartidos en siete documentos que deberemos “estudiar” y que son la colección de juegos que deberemos ir completando en el orden que deseemos.

iremos seleccionando los juegos desde estos tablones

Una vez completemos uno de esos juegos podremos ir a la sala e introducir el número que nos acercará un poco más a desvelar lo que ha ocurrido. Esto puede hacerse en el orden que el jugador quiera, es decir, podremos jugar todos los juegos de seguido o ir introduciendo cada código a medida que los obtengamos. El orden de los factores no altera el producto, aunque en este caso lo recomendable es seguir este último ejemplo en pos de un desarrollo de la historia que no se sienta entorpecido y algo pobre.

Un apartado artístico de miedo

De obligado reconocimiento es el apartado artístico de este título principal, pues es sin duda lo mejor del conjunto. Este nuevo Dread X vuelve a estar recreado en estilo low poly o “con bajos polígonos” que nos traslada a la época de la primera playstation de buena manera, con esas texturas poco definida aunque con ese nostálgico encanto de juego añejo, aunque lo que brilla especialmente es el diseño de la base, la ARK II. Estaremos recorriendo largos y angostos pasillos muy bien iluminados (en sentido figurado, no literal) conectados con escaleras y rincones tétricos que dan la sensación de aislarnos aún más en un lugar frío y remoto.

Una gran amenaza nos espera entre las frías paredes de esta base ártica…

Esta sensación de tensión viene acompañada de un apartado sonoro de gran nivel, no ya en sus efectos (que pocos hay, la verdad) sino en su música. Las tétricas melodías que escucharemos durante nuestra estancia en la base sumado al miedo a lo desconocido tienen un potente efecto nostálgico que a muchos trasladará a esos tiempos en los que el primer Resident Evil era aún un título fresco del mercado. Solo puedo decir chapó en este apartado.

Dicho esto, es momento de hablar de los juegos de esta colección:

Axis Mundi

¡Agárrame esos fantasmas!

Como cazador de fantasmas freelancer nos han contratado para liberar un centro comercial de una maldición y, de paso, de los indeseados clientes incorpóreos que la han llenado. Para ello debemos viajar al pasado y conocer el origen de dicha maldición.

Sin ser el título más extravagante del conjunto, Axis Mundi elige reinterpretar una versión muy particular del Shooter, mucho más pegada a juegos como los Fatal Frame que a cualquier otro título de disparos (aunque sin aventurarse a caminar en la riqueza del terreno nipón) en el que tendremos que acabar con todos los fantasmas que nos aparezcan a golpe de fotografía.

No son los enemigos mejor modelados pero sus apariciones pueden darnos un susto

Como juego corto Axis Mundi cumple; el juego cuenta con una decente variedad de enemigos, los escenarios pese a la literalidad son vistosos y no aburren ya que los paisajes se ven bien y estamos todo el rato moviéndonos entre épocas con cambios visibles. La mecánica de disparo podría ser mejor ya que nos limitan a unos segundos por cada foto y muy a menudo vienen enemigos en grupos hasta grandes pero que justo por esa aparición tan repetida, echa a perder gran parte de la tensión que podría haber pero compensa con buena movilidad y algunos objetivos secundarios que evitan que el juego caiga en terreno tedioso. Muy decente.

 

Uktena 64

¡DESATA EL CEREBRO DE LA BESTIA 64!

Jebediah, un cazador caza recompensas, ha sido contratado para averiguar el origen de un extraño virus que está corrompiendo a los animales del bosque. Su misión es simple, exterminar a todos los animales enfermos y luego fotografiarlos para documentar el suceso.

No es de extrañar que tras la buena recepción del impactante “Squirrel Stapler“, el propio David Szymanski se decidiese a regresar por la puerta grande con un título de temática similar. En Uktena 64, nos encontramos ante un título que bien podría haber salido en la mítica consola de Nintendo de 64 bits ya que luce y se oye exactamente igual que un cartucho de la consola, aunque cuenta con opciones gráficas adicionales que nos darán la posibilidad de separarnos manualmente de esta ilusión.

El juego evoca una nostalgia muy poderosa y la usa bastante bien

En el título controlaremos a un cazador que debe ir limpiando cada mapa accesible a través de capítulos. Dentro de cada mapa habrán ciertos animales señalados como objetivo a cazar y luego fotografiar. Para ello contamos con diversas armas (un cuchillo, pistola, rifle… etc.) que podremos usar cómo deseemos puesto que en algún momento, muy probablemente nos quedaremos sin munición  ya que durante el juego dispararemos mucho y la munición hay que buscarla en ls mapas. Los animales a cazar irán de menor a mayor (y más peligroso), aunque incluso con las criaturas más pequeñas hay alguna sorpresa desagradable que harán bajar la mandíbula a más de uno.

Tristemente, la obligatoriedad marcada del esquema de misiones y la sensación de repetición que dan los enfrentamientos (sorprendentemente algo insípidos, salvo el último), llevan a pensar que Uktena 64 pudo haber sido bastante más increíble de lo que ha acabado siendo. Obligatorio en esta colección Dread X salvo si eres amante de los animales, en cuyo caso deberías alejarte sin pensarlo demasiado.

Rose of Meat – Mr. Pink

La versión Lynchiana del LSD

En Rose of Meat controlamos a una persona cuyo bote ha encallado inesperadamente en la orilla de una tierra cuyos habitantes no reciben muy bien a los recién llegados, por lo que nuestro principal cometido será salir de ahí cueste lo que cueste.

Para nuestra escurridiza labor tendremos a mano una pistola con la que defendernos de seres extraños que podrán hacernos daño, y que a su vez nos ayudará a abrirnos paso para poder ir de un extremo a otro de la isla y conocer a algunos residentes que nos ayudarán a completar nuestro objetivo si cumplimos sus peticiones.

¿Sabes cuál es la definición de locura? Este juego

Si bien está claro que hay buenas ideas puestas en el juego como algunos personajes con diseños loquísimos, o misiones que podemos ver anotadas en nuestro brazo cuando pulsamos un botón, Rose of Meat es un juego que puede irritar con demasiada facilidad.  Este espanto proviene principalmente de la incomprensión constante a la que somete al jugador, a veces con un estrés visual que llega a ser abusivo, y por dar la sensación de desaprovechado pues la mayoría de misiones son muy básicas (recolección, mensajero… etc.) para la clase de mundo que presenta. Aún con todo esto, es una experiencia alocada que merece una oportunidad y que seguro tardarás en olvidar.

Seraphixial

The Grey Submarine

 La trama nos lleva a controlar a un padre que recibe una carta de su hija desaparecida por lo que decide subirse a un submarino apalancado en frente de un faro para ir a buscarla a otro mundo. Una vez llegado a esta nueva tierra, nuestro protagonista descubrirá que su búsqueda no será tan pacífica como creía pues unos seres empezarán a atacarle constantemente.

Si bien el arranque del juego es bueno, con un escenario que parece misterioso y una trama a simple vista más amarga y seria de lo normal, es en cuanto nos movemos por el segundo mapa que se masca la tragedia; un apartado visual que deja bastante que desear, enemigos que no paran de salir de la tierra y que son simples esponjas de balas que ni siquiera reaccionan a nuestros disparos, y un diseño de niveles muy plano y demasiado limitado. Ya ni entramos a comentar lo que nos ha parecido el enfrentamiento final, de verdad, de lo peor que ha visto la saga Dread X en mucho tiempo.

Parece mejor de lo que es…

Vaya por delante que Seraphixial intenta hacer muchas cosas y, aunque la mayoría fallen rotundamente, es justo (y clemente) decir que se nota que ha habido intención hacer un juego con escenarios y enemigos variados, con una historia dramática y un decente giro final que transmita dramatismo. Desgraciadamente de intenciones no vive el hombre. El principal problema aquí no es el planteamiento, el resultado visual del juego, sino una ejecución deficiente que resulta en todo lo opuesto a lo que debería aspirar: ser divertido, sin más ni menos.

 

Black Relic

Un oscuro Sister’s Act

En Black Relic jugamos como un monje cuya orden a la que pertenece acaba de ser saqueada y casi destruida por las fuerzas del mal. Armado con una ballesta y un candelabro, tendremos que averiguar qué ha pasado con la reliquia santa de nuestra orden, mientras acabamos con aquellos que se nos oponen y comprobamos quiénes han conseguido sobrevivir a la masacre.

El primer y único juego en tercera persona de esta colección reúne varios conceptos interesantes, ya que cuenta con el apartado gráfico más minimalista, sumado a una presentación visual que pasaría por un juego de exploración tridimensional en la propia Game Boy Advance pero con un desplazamiento y apuntado “cámara al hombro” como en entregas modernas de la saga Resident Evil, o de los más recientes The Evil Within. Ideas sumamente interesantes que dan identidad propia al juego, pero que decepcionan ligeramente pues son ideas que no terminan de encontrar una función determinada o significado que aumente su valor, sino que parecen un simple mejunje estético.

El estilo visual contribuye a buenos momentos de tensión pero quizá es demasiado “agresivo”

La atmósfera del juego es muy envolvente, con un apartado sonoro y de iluminación que son para alabar por su originalidad y calidad. La jugabilidad en si es divertida; hay satisfacción en dispararle a los enemigos con las pocas flechas que llevaremos aunque estos van alarmantemente despacio (tanto es así que da la impresión de que ni siquiera son una amenaza) ¡Incluso hay secciones en las que puedes echarte a correr e ignorarlos sin que nada ocurra! Tampoco se libra de problemas o decisiones controvertidas, como las cajas de munición infinita que tenemos a cada cincuenta pasos o la molesta sensibilidad del apuntado que puede llegar desesperar a más de uno, pero no malgasta su oportunidad de ser una curiosidad a disfrutar.

The Fruit

Ángeles y Demonios

En el año 1884 el joven Thomas Wittaker se adentra en un bosque para encontrar a su pareja quién había desaparecido hace años de forma muy extraña. Lo último que esperaba el joven Thomas era que tuviese que enfrentarse a pueblerinos y espíritus malignos, tanto con armas de fuego como con magia arcana, para así averiguar una terrible verdad de la que no podrá escapar.

La tensión ante lo que nos aguarda en la oscuridad de la noche está muy lograda

De entre los pequeños títulos, este es el que da la sensación de ser un juego más completo. Recoge justamente ese aura de misterio en el que Seraphixial acababa metiendo la pata, y nos lleva a zonas rurales diversas (mucho más trabajadas en lo visual y sonoro) para que seamos nosotros, explorando, los que de verdad jugamos y vivimos los eventos que se nos muestran.

La mayor curiosidad de este título es que el principal arma de fuego que usamos se recarga de manera manual con nuestro propio ratón del ordenador; un aspecto que me ha dejado asombrado y pensando si esto se había hecho antes. Quizá no sea tan práctico como suena, pues recargar puede llegar a ser muy lento y nada intuitivo ante enemigos pero que una vez dominado, uno se da cuenta de que la carga no es tan lenta y funciona a la perfección para generar un extra de tensión constante. Además, Los hechizos que iremos consiguiendo en cada zona del bosque están bien integrados como mecánicas de preparación ante futuros enemigos o zonas que tenemos que desbloquear, dando la sensación de que todo encaja y tiene sentido.

Tras echar para atrás el pestillo introduciremos cada bala una a una.La música y el sonido ambiente es excelente, de verdad, incluso cierta canción que suena en bucle al principio del título me pareció muy atractiva y trabajada para el tiempo que ha habido de desarrollo. Es cierto que tiene algunos fallos difícilmente ignorables como algunos rostros de satanás o ciertos segmentos de parkour en un molinete que directamente sobran. Ignorando los defectos, en The Fruit nos encontramos con uno de los títulos más cuidados y agradables de este nuevo título de Dread X.

The House of the Unrest

Jesucristo Superstar

El demonio de la plaga Assaku ha invadido una enorme y solitaria mansión en medio de las montañas tras un ritual profano llevado a cabo por un sacerdote que buscaba la vida eterna. Ahora que dicho sacerdote te ha contactado buscando ayuda y perdón, tu misión como sacerdote caza-demonios será entrar en esa mansión bien armado con tu pistola y la cruz divina que te guiará en la oscuridad.

The House of the Unrest es una oda minimalista a los juegos de terror de finales de los noventa como los primeros Alone in the Dark (cuya estética es bien parecida en este título) o el primer Resident Evil cuyo desarrollo es similar al de este juego… me explico: Si bien Resident Evil 1 no era en primera persona, ni íbamos cruz en mano recorriendo la mansión Spencer disparando a lo loco gracias a nuestra munición infinita, si que hay ciertas reminiscencias en cuanto a explorar una mansión recogiendo objetos de colorines y llaves para progresar se refiere, ya que esto es lo que haremos durante e juego.

Todo lo que vemos es lo que hay; cargador y salud abajo a la derecha , enemigo y las herramientas que usaremos

Respecto a la palabra minimalista, el juego dura más bien poco y aparte de recoger objetos y disparar, la única mecánica adicional que encontraremos será usar el click derecho con el que encendemos la luz de nuestra cruz para exorcizar a un sacerdote en un par de segundos (como quien se fuma un cigarrillo entre turno y turno de trabajo) y esquivar a los enemigos que van saliendo. No hay escasez de balas, ni puzzles difíciles ni auténtico terror como podría parecer a simple vista, pero tampoco baja el ritmo y gracias a su exploración se mantiene fresco hasta el final. Un simple juego de acción con toques de horror y una estética intrigante para despedir la colección con buena nota.

Conclusión

Pese a no ser el título de esta saga con los mejores juegos, el empaque, o juego principal, de este proyecto compensa mucho por los malos títulos que pueda haber, llegando el conjunto a unas 8-9 horas para completar al 100%, dependiendo de la velocidad del jugador.  Además, por el precio que tiene en Steam de unos diez euros (o menos si lo pilláis de oferta) merece la pena poner un poco de dinero en un proyecto en el que se ha puesto tanta pasión, cariño y… más dinero aún.

Puede parecer simple demagogia pero, hasta donde nosotros sabemos, donde hay un susto también suele haber un buen momento, de esos por los que uno piensa que su dinero ha sido bien invertido y que se quedan inconscientemente en el interior. Quizá Dread X Collection no sea una saga veterana en la industria o una saga muy querida desde hace años, pero están trabajando muy duro para ofrecer experiencias de terror variadas, entretenidas y llenas de amor – y yo espero seguir por aquí para continuar mostrando más y más, a menos de que los mandamáses de ComuESP prefieran sustituirme por un mono con una máquina de escribir y una botella de whisky, lo que no es nada descabellado pero si mucho más barato- que merecen la pena solo por su valentía y humildad.

Con esto damos por concluido el artículo y dejamos a los lectores que decidan aventurarse con la compra de este título (o no).

¡Nos leemos muy pronto, aquí, en ComuESP!

Autor

Zurisadai

"El mayor error de mis padres fue darme un mando cuando aún tenía pañales aunque estaba desenchufado, claro." Pese a no ser tan viejo, llevo casi todos los años de mi vida jugando y aún me sigue maravillando cuando consiguen meterme de lleno en un juego o cuando me cuentan una buena historia. Hacer llegar a otros cosas que valen la pena me hace feliz.