Análisis de Gears Tactics

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Gears Tactics es una entrega de la saga Gears of War (GoW) que ha sido desarrollada por The Coalition y Splash Damage, pero, que a diferencia de las entregas numeradas, se trata de un juego de estrategia por turnos con inspiración en juegos como XCOM. Sigue leyendo si quieres enterarte de como ha salido el cambio de género en este spin-off que nos trae Microsoft Game Studios.

La historia toma lugar mucho antes del primer GoW, concretamente 12 años antes de este juego. Controlamos a Gabe Diaz, un ex Gear que se encuentra retirado y dedica su tiempo como mecánico. Por circunstancias de la vida, o más bien, de la guerra, Gabe deberá volver a coger su Rifle de Asalto Mark 2 y volver a la carga contra Ukkon, un Locust perteneciente al ‘Council’. Este archienemigo puede crear y desarrollar más tropas Locust, por lo que su detención debe ser urgente. Para llevar a cabo su tarea, Gabe contará con la ayuda de otro Gear llamado Cid Redburn, ya conocido por los veteranos de la saga, y de otros personajes que se nos irán presentando a lo largo de la aventura por medio de cinemáticas al inicio y fin de cada misión principal.


Gabe Diaz con su Rifle de Asalto Mark 2

Hay 5 clases distintas de personajes: Vanguardia, Explorador, Apoyo, Francotirador y Pesado, cada uno de ellos cuenta con su propio árbol de habilidades, por lo que puedes tener dos personajes con la misma clase y, sin embargo, su forma de jugarlos puede ser opuesta. Esto es lo más interesante del título y lo que nos ha enganchado a seguir subiendo niveles de los personajes para obtener más pasivas que nos ayuden a avanzar.

La jugabilidad es bastante clásica con respecto al género; nos moveremos por el escenario, podremos disparar con un % de acierto de impacto y otro de impacto crítico. Tendremos granadas tanto de daño como de curación y habilidades dependiendo de nuestro personaje. Si un enemigo se queda con poca vida podremos rematarlo y todos nuestros soldados obtendrán un punto de acción extra, lo que invita a jugar de manera agresiva. Dado que todos los soldados llevan armas de fuego y utilizan munición, tras vaciar el cargador, tocará gastar una acción en recargarlo. Otra mecánica muy frecuente es la de guardia, con ella podremos controlar una zona y si un enemigo pasa por ella durante su turno, nuestro personaje disparará automáticamente. Esto también pueden emplearlo los enemigos, y, especialmente los francotiradores, podrán marcar a un personaje y si este se mueve recibirá un disparo prácticamente mortal. La variedad de enemigos nos ha parecido adecuada, habiendo algunos que pegan en distancias cortas, otros que explotan, chamanes que buffan al resto, lanzagranadas con mucha vida, y un largo etcétera.

La carga de bayoneta, que ejecutará instantáneamente a los enemigos.

La habilidad de Guardia, que disparará a los enemigos que entren en la zona vigilada.

Acabar el juego nos llevará entre 25 y 30 horas, divididas en 3 actos y cada uno de estos en capítulos. Antes de bastantes misiones principales se nos pedirá completar 3 de 4 misiones secundarias disponibles a elegir (al principio serán 2 de 3). La historia es muy lineal, acabar una misión nos dará acceso a las siguientes y no invita demasiado a la rejugabilidad, más allá de repetirla escogiendo otros personajes y/o otras habilidades. La variedad en las misiones es escasa, tanto en modos como en mapas, por lo que llega a hacerse algo repetitivo.

En cuanto a la dificultad, es creciente, el comienzo del juego es sencillo, pero en las últimas misiones es mucho más exigente y hay que reflexionar cada acción que hagamos, ya que los enemigos nos superarán en número y habrá que optimizar nuestros turnos. Los jefes finales que harán acto de presencia en las últimas misiones de cada acto son lo que más variedad dan al título, ya que cada uno tiene su forma de ser derrotado y son escaramuzas de lo más épicas, es una lástima que escaseen tanto y haya que farmear tanta secundaria flojucha. Por nuestra parte lo hemos jugado en normal y salvo en alguna misión del final no hemos tenido demasiado problema, no ha perecido ninguno de nuestros soldados en toda la campaña.

Antes de salir al campo de batalla tendremos que elegir que personajes que llevaremos para esa misión, ya que normalmente están limitados a 4 y en otras ocasiones a 3, 2 o incluso a 1. Durante las misiones no podremos elegir cómo desplegar nuestras tropas, si no que aparecerán todas juntas al inicio de la misión. Los mapas por los que nos moveremos son enormes y junto con la niebla típica de guerra, nunca sabremos de donde nos pueden aparecer enemigos, por lo que es recomendable ir avanzando poco a poco mientras nos cubrimos con las paredes, cajas y demás para evitar que nos hagan picadillo en una emboscada. Un detalle curioso es que podremos avanzar un poquito extra con cada acción si al final del movimiento hay un obstáculo, por lo que para cubrir distancias largas es mejor ir movimiento a movimiento cubriéndonos que no utilizar las tres o más acciones moviéndonos en línea recta.

Después de cada misión recibiremos equipamiento y también podremos recogerlo en cajas dispersas por el escenario para equipar a nuestros Gears con diferentes estadísticas y pasivas. Otra manera de obtener equipamiento es cumplir un objetivo secundario que se nos impondrá en muchas misiones. El equipamiento se distingue por rareza, común, raro, épico y legendario, y por ‘slot’ que ocupa del personaje. Dispondremos de casco, armadura y botas más cargador, cañón y visor de las armas principales y podremos también escoger entre granadas curativas o de daño. Con este equipamiento haremos más daño, tendremos más precisión o tendremos más protección contra los disparos enemigos. También podremos personalizar a nuestros Gears, cambiando el color de sus armaduras para distinguirlos en medio de la batalla de un simple vistazo.

Además de los personajes principales contaremos con reclutas a los cuales iremos rescatando en algunas misiones y que son los únicos que realmente pueden morir, ya que si fallecen los héroes principales tocará repetir la misión. Estas tropas terminan siendo carne de cañón ya que, aunque las levees lo máximo posible, enseguida te darán otras por encima de su nivel.

Gráficamente luce espectacular, siendo realmente patente en las cinemáticas, donde los personajes se reflejan con gran calidad y en las animaciones dentro del combate, como las ejecuciones, sí, hay ejecuciones. Cada vez que ejecutemos a un enemigo, una pequeña cinemática nos mostrará como desgarramos al Locust por la mitad o, si le disparamos a distacia, como las balas le vuelan la cabeza.

Lo hemos jugado en un portátil con una GeForce GTX 1060 Max-Q, un I7 de 7ª generación y 8 GB de Ram y el juego lo movíamos justito. Al ser estrategia por turnos, hemos podido acabarlo sin muchos problemas, pero para disfrutar de la experiencia más plenamente recomendamos ordenadores algo más potentes, especialmente si queremos jugar en resoluciones 4K.

En cuanto al apartado sonoro, la banda sonora acompaña perfectamente y se encuentra doblado por completo al español, por lo que en medio de las contiendas podremos escuchar a nuestras tropas quejarse porque se han quedado sin munición o porque les ha alcanzado el plomo rival.

Podemos encontrar Gears Tactics por 69€ en la Microsoft Store y en Steam.

 

Conclusión final

El cambio de género le ha sentado como un guante a Gears of War, que pese a las secundarias un tanto innecesarias es un producto AAA redondo y satisfacerá a los amantes de la estrategia por turnos. Esperamos con muchas ganas Gears Tactics 2.

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Equipo Comuesp

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