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Ikai es el título de un juego que se ha publicado en Steam el 29 de Marzo del presente año 2022. Y aunque lo hayamos probado en la plataforma líder de PC, es menester señalar que podremos encontrar Ikai en consolas desde la misma fecha.

Se trata de un videojuego que rápidamente encasillaríamos en el género del Terror. Un Walking Simulator con pinceladas (y nunca mejor dicho, como se comentará a continuación) de puzzles y un buen puñado de “Scary Jumps”, con una duración no muy dispar a cualquier película actual del mismo género.

¿Y de qué trata exactamente? ¿Qué es Ikai?

Después de haber completado el juego, desde Comuesp.com podemos comenzar a responder estas simples preguntas.

ikai

Más Cipango que Japón

Ikai es un juego desarrollado por ENDFLAME , que es un pequeño estudio independiente de tres personas con sede en Barcelona. Ellos mismos aportan una descripción esclarecedora: “En Endflame, el objetivo es sumergir a los jugadores en una experiencia extraordinaria dando vida a las historias. Un pequeño estudio independiente de tres compañeros de clase que se han vuelto a juntar después de algunos años en la industria para combinar sus habilidades para desarrollar videojuegos que les encantaría jugar.”

Aparcando todo lo posible los consabidos chovinismos, es interesante ver como la industria nacional se va abriendo paso en el panorama global, y cada año van aflorando pequeños estudios independientes que poco a poco nos van colocando en la esfera de la creación de videojuegos.

Pues bien, estos valientes de Endflame han seleccionado una trama ambientada en el Japón feudal, ese Cipango medieval aún desconocido para los occidentales, donde se entremezcla el folklore de más rancio abolengo y el misticismo religioso y sobrenatural con el que los nipones han desarrollado su cultura.

Encarnamos a una fémina que habita en un santuario y que parece está destinada a convertirse en sacerdotisa del mismo, protegida por su tío, que debe ser el pontífice de tan egregio y singular templo.

Barrer y hacer la colada es solo el principio

Ser una joven doncella en una sociedad tan falócrata como tradicional y cuadriculada no debe ser tarea fácil. Pero nuestra protagonista parece acostumbrada a tan ingrato papel.

Comenzamos la aventura con una de las señas de identidad del título: los puzzles. Nuestra heroína es docta en las artes de pintar sellos que repelen a los malos espíritus, y en multitud de ocasiones tendremos que echar mano a un rudimentario pincel y dibujar símbolos sagrados que iremos necesitando en el desarrollo de la historia que emprendemos. Tras una breve introducción en estas artesanías jeroglíficas, nos toca coger una escoba y barrer. No acaban aquí tan misóginas labores, puesto que lo siguiente es coger ropa sucia e ir a hacer la colada a un río que se sitúa fuera de las dependencias del templo. Así pues, cargada con el apestoso hato de ropa, hemos de ir en busca del citado río, previa resolución de nuevos puzzles que se nos presentarán en lo que debería ser un simple camino.

Mas antes de llegar a esa corriente de agua que nos faculte nuestro cometido, nos encontramos con algo fuera de lo común, que variará de forma drástica la mohína monotonía de la rutina feudonipona a la que nuestra protagonista debe de estar acostumbrada.

Sellos y Yokais

Lo primero que iremos encontrando y que llamará poderosamente nuestra atención son unos documentos con dibujos y escritos, que, a modo de coleccionable, deberemos descubrir durante toda la partida. Son los llamados Yokais.

Parecen ser una especie de criaturas pertenecientes a este folklore japonés. Están formadas por partes animales, partes humanas, o una macabra mezcolanza de las dos. Como si fueran semidioses, son arrogantes con los humanos, a los que consideran inferiores. Veremos como alguna de estas malévolas y gamberras criaturas se manifiestan a lo largo de nuestra aventura, que como hemos comentado más arriba, se tuerce para desmadrarse. Antes de llegar al río algo sucede y hemos de volver al templo, sin ropa lavada, y averiguar qué demonios ha sucedido.

En este instante comienza el terror, la resolución de puzzles más complejos, el caminar con sigilo para evitar llamar la atención de criaturas horripilantes que nos quieren impedir el descubrir qué ha acontecido y por supuesto, el poner fin a tan infausta vivencia.

Hablar más de la trama sería desarticularla, y como es una historia que no destaca por su larga duración, dejaremos que el jugador la descubra por sí mismo.

 

Aspectos técnicos

Ikai es un juego cuyos aspectos técnicos han sido bien cuidados y balanceados, logrando un gran equilibrio entre gráficos, sonido y jugabilidad, para conseguir una excelente ambientación y meter de lleno al jugador dentro de una trama que dentro de este elenco de puntos positivos, es, bajo mi punto de vista, bastante mejorable.

Gráficamente es una delicia. Se ha puesto mucho esmero en retratar tanto las estructuras y paisajes como los objetos cotidianos que bien podríamos hallar en el ambiente en el que nos pretende sumergir Ikai.

Tanto las texturas como las iluminaciones son sensacionales, aunque en la mayor parte del juego estaremos sumidos en una penumbra que para nada desmerece lo anterior, y que es acorde con la narrativa empleada. Las pocas criaturas que encontraremos están bien modeladas y dentro de la ambientación, aportan mucho más al miedo que la propia historia.

El apartado sonoro es igualmente delicioso. Logra que el jugador se suma en esa ambientación, acelera cuando llega algún momento culmen, y cumple con creces su cometido. Aquí hay que señalar que podemos elegir entre el inglés y el japonés para los pocos diálogos que escucharemos en el juego. Huelga decir que el japonés logra dar más realismo a la escena en general. No puedo dejar de criticar que no tengamos la opción de los diálogos en castellano (aunque evidentemente todos los textos sí estén traducidos) y añoro esa falta de valentía en los estudios nacionales, que evidentemente miran más por la comercialización internacional de su producto.

Jugabilidad y trama

La jugabilidad es simple pero muy fluida e intuitiva. Jugando con Dual Sense, uno se acostumbra rápido a los pocos botones y disfruta bastante con la buena respuesta de los controles y las acciones que podemos realizar con los mismos.

De la trama no puedo hablar tan bien como de los anteriores aspectos. A mi juicio y gusto, se nos presenta una historia muy heteróclita, con poca enjundia, vacua de argumentos sólidos y carente de un sentido pavoroso u horrendo. Por si fuera poco, el final es de esos “forzados” y que no aportan absolutamente nada. Los “Scary Jump” son producto de la inmersión en la ambientación, y no de una narrativa que consiga enaltecer o rendir tributo al terror. Nada que no me sorprenda, el terror es un género difícil y que en los últimos tiempos está de capa caída, como bien nos recuerda el cine en demasiadas ocasiones. Pienso que sólo la literatura es capaz de rendir la pleitesía que merece el género, pero esto ya es harina de otro costal.

Conclusión y Nota final

Ikai es un juego interesante. Sobre todo si prefieres los videojuegos al cine. Si te apetece ver una película de terror, mejor jugar a un juego como Ikai. Tiene una duración similar a cualquier filme, probablemente te sumergirá más en la ambientación que propone. Y sobre todo nadie te engañará, diciéndote que lo que estás viendo es cultura, siendo básicamente ocio.

Ikai es básicamente esto: Una aventura lineal, con una rejugabilidad escasa, por no decir nula. Pero que te hará pasar el rato y de refilón te hará saltar un par de veces de los aposentos en los que lo disfrutes, gracias a una ambientación soberbia en los apartados sensitivos y a una jugabilidad muy satisfactoria.

Abajo tenéis las notas por apartados. En general, mi nota media para este juego es de 7’6.

7.6

Nota

Puntuación general

Gráficos
9.0
Música y Sonido
8.5
Jugabilidad
8.0
Historia
5.0
Lo bueno
  • Ambientación
  • Jugabilidad
Lo malo
  • Historia mejorable
  • No es rejugable
Autor

Paronirium

Escritor de terror y ciencia ficción; amante de los videojuegos